Ir al contenido principal

Mi opinión...muy personal.

Ya que me preguntaron y por redes sociales, pues les dejo mi opinión y no solo de la campaña de “No les des la espalda…” sino del problema en general.

Primero que nada, el artículo de Luza Alvarado en su gran mayoría tiene argumentos objetivos y ciertos, sin embargo en mi experiencia, en primera no podemos ni debemos responsabilizar tanto al gobierno de la situación y en segunda tampoco es como que no han hecho nada, poco pero ahí va. (https://es-us.mujer.yahoo.com/blogs/pasionaria/una-campa%C3%B1a-fallida-e-irresponsable-152306798.html)

Pero este tema, el de la necesidad de concientizar a una población de madres a volver a los principios básicos de la maternidad como lo es la lactancia, no es un tema de gobierno, es un tema de cultura y es un problema mundial. En Canadá desde hace dos años, ya se estaba tratando el tema con campañas, capacitaciones en los centros médicos y bueno hasta las A.C. ponen su granito de arena. La OMS (organización mundial de la salud) ya tiene tiempo pidiendo a los países fomenten la lactancia, sobre todo a los del continente Americano que por cierto, somos los que más arraigada la cultura consumista tenemos y queremos que la alimentación de nuestros recién nacidos sea conveniente (no tener que mostrar el pecho en público), fácil (sino lo puedo hacer yo como mamá que lo haga el papá o la abuela), novedosa (mamilas con mecanismos anti-cólicos, con diseño, etc.)y a veces hasta una declaración de status cuando platican que compran formula de hasta casi $500 pesos la lata–y miren que lo dice una mercadologa que a eso me dedico, a motivar el consumo- pero el punto aquí es que el problema es mundial y cada país y gobierno hace lo que está “en sus manos” para atacar el problema, repito como dice el artículo, esta campaña para nada va a lograr cambiar esa idea, es decir fomentar que las futuras mamás intenten la lactancia exclusiva.

Pero ¿Por qué? Porque la leche materna es gratis y como a nadie le da utilidades, pues nadie la fomenta, sin embargo los bajos índices de lactancia materna exclusiva si tiene un costo que va desde niños más enfermizos hasta el aumento de muertes en mujeres por cáncer de mama. Regreso al punto de que no solo el gobierno la debe de fomentar, gracias a Dios y a nuestra naturaleza humana hay grupos tanto locales, regionales e internacionales de instituciones sin fines de lucro que han mantenido esta cultura en los diferentes países y con una metodología de negocio no tan sostenible pero que les permite sobrevivir y es más amor al arte que otra cosa.

Mi muy personal punto de vista es que este tema es responsabilidad de todos y todas. De la red de apoyo de las futuras mamás, no las juzguen y no las predispongan. De las instituciones de salud que deben de promover más este tema y no solo con posters o folletos, sino con talleres, espacios, etc. que realmente cambien la percepción de la población, de las asociaciones civiles que ya hacen lo que está en sus manos pero pudieran presionar un poco al gobierno y a las empresas privadas que desarrollan las formulas. Los gobiernos con nuevas leyes que apoyen a las madres sobre todo en el 1er año de vida de sus hijos y por últimos las futuras madres, que en pleno siglo XXI podemos buscar y obtener todo tipo de información y nos quedamos con lo que está de moda o lo que todo el mundo hace, yo lo que predico y hago es buscar esa información y generar mi propia convicción de como alimentar y educar a mi hija en conjunto con mi esposo y si alguien de nuestra familia o red de apoyo nos dice que piensa diferente lo escuchamos pero igual nosotros tenemos nuestra opinión muy personal. 

Si quieren leer un poco más de mi experiencia de lactancia en un siguiente post se los contaré.
Les dejo otra campaña... fallida?, el chiste es que todos pongamos nuestro granito de arena.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La delgada línea entre ayudar y ser engañados

La delgada línea entre ayudar y ser engañados no siempre es fácil de identificar. A veces no se cruza con malas intenciones, sino con prisas, emociones y el deseo genuino de hacer el bien. Todo depende de cómo se definan las palabras, porque en este terreno nada es absoluto. Lo que para unos es solidaridad, para otros puede sentirse como una manipulación de la buena fe. Y sí, quien haya dicho que todo es relativo, tenía razón. El 26 de enero, en un grupo de WhatsApp, compartieron un GoFundMe para una familia mexicana que vivía en Canadá. El mensaje decía que el 22 de enero habían deportado al esposo, que les habían congelado las cuentas bancarias y que no contaban con recursos para que la esposa y sus dos hijos regresaran a México. Pedían donaciones para ayudarlos. Yo, que soy un poco desconfiada, decidí investigar. Me pregunté si realmente alguien detenido el 30 de diciembre podía ser deportado en menos de un mes. También me pregunté en qué casos se congelan cuentas bancarias. Y aquí...

Sepa la Madre: El arte de reírse para no terminar loca

A veces escribo de la vida y otras veces de lo que pienso de ella. Me parece mágico, incluso poético, que "la vida" sea una palabra femenina. Hoy quiero hablarles de Sepa la Madre , un podcast amadrinado por Se Regalan Dudas (SRD) . Si tienen curiosidad de cómo nació la idea, pueden echarse el chisme en el episodio 564 de SRD: "Lo que nadie nos dijo de ser mamás". Ashley y Lety escucharon a su audiencia. Nosotras les dijimos claro: no queremos un "Se Regalan Dudas" de la maternidad. El tema, de por sí, ya es lo suficientemente crudo y retador como para ponernos demasiado profundas. Lo que queremos es reírnos. Particularmente, escucho SRD porque soy el tipo de mujer que cuestiona todo. Pero en la maternidad... ¡Oigan! Ahí hay que dejarse fluir, porque si no, te enfrentas a ti misma de una forma que no tiene palabras. Recuerdo cuando mis hijas tenían 10 y 7 años; estaba en una cafetería diciéndole a una amiga que mi "yo profesional" y mi "yo m...

No es el reggaetón lo que te molesta: es ver a mujeres libres

Me he topado con demasiados comentarios que dicen: “Soy latina y Bad Bunny no me representa”.  Y está bien. A nadie le tiene que representar un artista. Lo que me llama la atención no es la frase en sí, sino quiénes suelen decirla y desde qué lugar lo hacen. Muchas veces viene acompañada de un tono de superioridad moral: como si escuchar reggaetón o disfrutar de cierto tipo de música fuera un defecto de carácter . He escuchado críticas sobre “la inmoralidad” de bailar reggaetón. Pero esas mismas voces, en la práctica, también cometen omisiones: no reportan todos sus ingresos para pagar menos impuestos, normalizan prácticas corruptas en sus entornos o miran hacia otro lado cuando algo no está bien. Sin embargo, como van a la iglesia, comparten publicaciones de pastores o dan clases a niños los domingos, sienten que su balanza moral está automáticamente a favor.  Y entonces señalan. Señalan a quienes bailamos, a quienes cantamos, a quienes disfrutamos de nuestra libertad. Nos co...