Me he topado con demasiados comentarios que dicen: “Soy latina y Bad Bunny no me representa”. Y está bien. A nadie le tiene que representar un artista. Lo que me llama la atención no es la frase en sí, sino quiénes suelen decirla y desde qué lugar lo hacen. Muchas veces viene acompañada de un tono de superioridad moral: como si escuchar reggaetón o disfrutar de cierto tipo de música fuera un defecto de carácter . He escuchado críticas sobre “la inmoralidad” de bailar reggaetón. Pero esas mismas voces, en la práctica, también cometen omisiones: no reportan todos sus ingresos para pagar menos impuestos, normalizan prácticas corruptas en sus entornos o miran hacia otro lado cuando algo no está bien. Sin embargo, como van a la iglesia, comparten publicaciones de pastores o dan clases a niños los domingos, sienten que su balanza moral está automáticamente a favor. Y entonces señalan. Señalan a quienes bailamos, a quienes cantamos, a quienes disfrutamos de nuestra libertad. Nos co...
La delgada línea entre ayudar y ser engañados no siempre es fácil de identificar. A veces no se cruza con malas intenciones, sino con prisas, emociones y el deseo genuino de hacer el bien. Todo depende de cómo se definan las palabras, porque en este terreno nada es absoluto. Lo que para unos es solidaridad, para otros puede sentirse como una manipulación de la buena fe. Y sí, quien haya dicho que todo es relativo, tenía razón. El 26 de enero, en un grupo de WhatsApp, compartieron un GoFundMe para una familia mexicana que vivía en Canadá. El mensaje decía que el 22 de enero habían deportado al esposo, que les habían congelado las cuentas bancarias y que no contaban con recursos para que la esposa y sus dos hijos regresaran a México. Pedían donaciones para ayudarlos. Yo, que soy un poco desconfiada, decidí investigar. Me pregunté si realmente alguien detenido el 30 de diciembre podía ser deportado en menos de un mes. También me pregunté en qué casos se congelan cuentas bancarias. Y aquí...