En mi salón este semestre hay todo tipo de personalidad, pero este texto se refiere a un chico de India que merece este texto. Resulta que ya estamos en presentaciones finales y este muchacho muy quitado de la pena hablo con varios maestros y logro convencerlos de que el haría los proyectos solo. Resulta que en cualquier escuela de negocios todos los proyectos son en equipo y sobre trabajo en equipo. Pero este muchacho, encontró la manera de sacar ventaja del sistema y decir que es discriminado y que por eso nadie quiere trabajar con él y que necesita hacer los proyectos solo. Las ventajas de que los profesores le permitan hacer los proyectos así es que le bajan la barita de exigencia y el tipo ha presentado proyectos que son una burla compara con los análisis básicos de un plan de negocio dentro de los negocios internacionales. Solo quería poner esto porque el semestre pasado la verdad me las vi negras porque estuve en un salón de 11 estudiantes y todos eran de India, pero también aprendí muchísimo de lidiar con ellos. Y ahora resulta que una persona con la suficiente habilidad de armar una situación en la que sabe que la cultura Canadiense lo va a proteger, eso me pone de muy mal humor y sobre todo ver como los profesores con ganas de evitar situaciones sensibles (así les llaman aquí) pues son flexibles y hacen excepciones, las cuales me parecen injustas. Pero bueno una vez más se confirma que todo es negociable en esta vida y más si sabes como hacerlo.
La delgada línea entre ayudar y ser engañados no siempre es fácil de identificar. A veces no se cruza con malas intenciones, sino con prisas, emociones y el deseo genuino de hacer el bien. Todo depende de cómo se definan las palabras, porque en este terreno nada es absoluto. Lo que para unos es solidaridad, para otros puede sentirse como una manipulación de la buena fe. Y sí, quien haya dicho que todo es relativo, tenía razón. El 26 de enero, en un grupo de WhatsApp, compartieron un GoFundMe para una familia mexicana que vivía en Canadá. El mensaje decía que el 22 de enero habían deportado al esposo, que les habían congelado las cuentas bancarias y que no contaban con recursos para que la esposa y sus dos hijos regresaran a México. Pedían donaciones para ayudarlos. Yo, que soy un poco desconfiada, decidí investigar. Me pregunté si realmente alguien detenido el 30 de diciembre podía ser deportado en menos de un mes. También me pregunté en qué casos se congelan cuentas bancarias. Y aquí...
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