Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de 2026

La montaña rusa de la adolescencia: soltar, sostener y reconciliarme con mi propia historia.

La adolescencia de mis hijas se siente como el tramo más vertiginoso de una montaña rusa. Cuando me convertí en mamá, recuerdo albergar muchos temores. Pero había una etapa que me provocaba un vértigo particular: la adolescencia. Temía que vivieran el rechazo, que se sintieran ignoradas o que el entorno las hiciera sentir ajenas, como me pasó a mí. Mi memoria, que a veces tiene el defecto de ser demasiado nítida, guardaba con precisión cada uno de esos momentos difíciles de mi propia adolescencia. Ese momento llegó antes de lo previsto. Apenas a los once años comenzaron los primeros roces sociales, las miradas que juzgan y las dinámicas complejas entre pares. Hemos intentado sortear estos últimos tres años en lo que ha sido la caída libre más prolongada de nuestras vidas: una bajada con curvas cerradas, ángulos complejos, fricciones y giros inesperados. Estoy segura de que, al diseñar una montaña rusa, esta es la parte a la que más ingeniería y tiempo se le dedica. Tal vez a la adolesc...

No es el reggaetón lo que te molesta: es ver a mujeres libres

Me he topado con demasiados comentarios que dicen: “Soy latina y Bad Bunny no me representa”.  Y está bien. A nadie le tiene que representar un artista. Lo que me llama la atención no es la frase en sí, sino quiénes suelen decirla y desde qué lugar lo hacen. Muchas veces viene acompañada de un tono de superioridad moral: como si escuchar reggaetón o disfrutar de cierto tipo de música fuera un defecto de carácter . He escuchado críticas sobre “la inmoralidad” de bailar reggaetón. Pero esas mismas voces, en la práctica, también cometen omisiones: no reportan todos sus ingresos para pagar menos impuestos, normalizan prácticas corruptas en sus entornos o miran hacia otro lado cuando algo no está bien. Sin embargo, como van a la iglesia, comparten publicaciones de pastores o dan clases a niños los domingos, sienten que su balanza moral está automáticamente a favor.  Y entonces señalan. Señalan a quienes bailamos, a quienes cantamos, a quienes disfrutamos de nuestra libertad. Nos co...

La delgada línea entre ayudar y ser engañados

La delgada línea entre ayudar y ser engañados no siempre es fácil de identificar. A veces no se cruza con malas intenciones, sino con prisas, emociones y el deseo genuino de hacer el bien. Todo depende de cómo se definan las palabras, porque en este terreno nada es absoluto. Lo que para unos es solidaridad, para otros puede sentirse como una manipulación de la buena fe. Y sí, quien haya dicho que todo es relativo, tenía razón. El 26 de enero, en un grupo de WhatsApp, compartieron un GoFundMe para una familia mexicana que vivía en Canadá. El mensaje decía que el 22 de enero habían deportado al esposo, que les habían congelado las cuentas bancarias y que no contaban con recursos para que la esposa y sus dos hijos regresaran a México. Pedían donaciones para ayudarlos. Yo, que soy un poco desconfiada, decidí investigar. Me pregunté si realmente alguien detenido el 30 de diciembre podía ser deportado en menos de un mes. También me pregunté en qué casos se congelan cuentas bancarias. Y aquí...

Sepa la Madre: El arte de reírse para no terminar loca

A veces escribo de la vida y otras veces de lo que pienso de ella. Me parece mágico, incluso poético, que "la vida" sea una palabra femenina. Hoy quiero hablarles de Sepa la Madre , un podcast amadrinado por Se Regalan Dudas (SRD) . Si tienen curiosidad de cómo nació la idea, pueden echarse el chisme en el episodio 564 de SRD: "Lo que nadie nos dijo de ser mamás". Ashley y Lety escucharon a su audiencia. Nosotras les dijimos claro: no queremos un "Se Regalan Dudas" de la maternidad. El tema, de por sí, ya es lo suficientemente crudo y retador como para ponernos demasiado profundas. Lo que queremos es reírnos. Particularmente, escucho SRD porque soy el tipo de mujer que cuestiona todo. Pero en la maternidad... ¡Oigan! Ahí hay que dejarse fluir, porque si no, te enfrentas a ti misma de una forma que no tiene palabras. Recuerdo cuando mis hijas tenían 10 y 7 años; estaba en una cafetería diciéndole a una amiga que mi "yo profesional" y mi "yo m...