Hoy me levante y recordé el sueño que tuve anoche. Usualmente siempre recuerdo parte del sueño, pero esta ocasión recuerdo casi completo todo, es sobre una familia China, con 3 hijos, poco usual para una familia China, la hija mayor y un par de cuates uno de cada sexo. Llegaban a Toronto y querían que los cuates entraran a estudiar algo pero no sabían a qué ciudad, como todos los chinos que he conocido, casi no hablan mucho ingles y lo quieren mejorar. Un hindú les dice que Quebec es la mejor opción, pero yo les empiezo a preguntar que cual es su interés en estudiar, al final me doy cuenta que el que tiene la última palabra es el papá, así que los dejo con el hindú y me pongo a platicar con la hija mayor, le pregunté sobre sus intereses y ella me dijo que las mujeres no estudiaban, que su hermana tenia suerte porque era cuate de un varón, y que ella solo podía soñar con estudiar, pero que su padre nunca le daría la oportunidad de estudiar. Al final mi sueño se convertía en otra historia, pero llamó mucho la atención haber soñado con una familia que no conozco. De ahí me hizo pensar en las mujeres que he conocido aquí en Toronto, y como es que la vida te cambia con las personas que conoces. En otro momento escribiré sobre las mujeres que llegan a los 30 esperando que sus vidas tomen la forma y la dirección que se supone debió de tomar antes de los 30.
La delgada línea entre ayudar y ser engañados no siempre es fácil de identificar. A veces no se cruza con malas intenciones, sino con prisas, emociones y el deseo genuino de hacer el bien. Todo depende de cómo se definan las palabras, porque en este terreno nada es absoluto. Lo que para unos es solidaridad, para otros puede sentirse como una manipulación de la buena fe. Y sí, quien haya dicho que todo es relativo, tenía razón. El 26 de enero, en un grupo de WhatsApp, compartieron un GoFundMe para una familia mexicana que vivía en Canadá. El mensaje decía que el 22 de enero habían deportado al esposo, que les habían congelado las cuentas bancarias y que no contaban con recursos para que la esposa y sus dos hijos regresaran a México. Pedían donaciones para ayudarlos. Yo, que soy un poco desconfiada, decidí investigar. Me pregunté si realmente alguien detenido el 30 de diciembre podía ser deportado en menos de un mes. También me pregunté en qué casos se congelan cuentas bancarias. Y aquí...
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